El centro de mesa Bark fue diseñado por Michel Boucquillon y Donia Maaoui. Ambos de origen belga, los diseñadores se inspiraron en el lugar donde viven: Casa Boucquillon, en la Toscana, un espacio de experimentación, meditación y trabajo donde conviven en armonía con la naturaleza. Como sugiere su nombre, la pieza evoca la corteza de los árboles. Su forma cóncava y alargada recuerda la estructura de un tronco. El resultado es un objeto altamente poético y funcional: gracias a su superficie perforada, resulta ideal para mantener la fruta fresca.